sábado, 9 de agosto de 2014

Huevos con bechamel

Mi familia se caracteriza por ser fieles a ciertas tradiciones, por muy absurdas que sean, la mayoría en relación a la Navidad, especialmente aquellas en que la comida es el tema estrella. Una de ellas, dominada y mantenida por las mujeres de mi familia, que también he de decir que se caracteriza por una dictadura totalitaria femenina férrea, que suavizamos llamando cariñosamente matriarcado, son los huevos con bechamel.

Este entrante está únicamente reservado para dos noches al año: Nochebuena y Nochevieja. Nadie puede pronunciar su nombre más allá de la Navidad, nadie puede hacer referencia a ellos fuera de la fecha establecida. Si alguien osara a pedir huevos con bechamel fuera de Diciembre sería castigado ejemplarmente y ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué esa tortura con lo buenos que están? Es una pregunta que llevo haciéndome muchos años.

jueves, 22 de mayo de 2014

Gastronomie française

Hace meses me prometieron un viaje sorpresa durante el puente de mayo ... A pesar de imaginarme múltiples lugares a los que me apetecía ir, tenía especial ganas de cambiarme de bando por una vez (siempre hay que hacer alguna excepción) y olvidarme de mi nacionalismo inglés (temporalmente, claro) y ser infiel con la ciudad de la luz, París.

Ciertamente es una ciudad espectacular, llena de vida, de luz, de color, de gente, famosa por sus museos, y como no, por su gastronomía. La haute cuisine, junto al queso, el foie de canard, la mantequilla y la baguette hacen a Francia un emblema culinario y por supuesto, amado por todos (¿quién puede negarse a un menú compuesto por raclette, boeuf bourguignon y una tarta tatin de postre?).

domingo, 6 de abril de 2014

Cupcakes de amaretto y chocolate blanco... ¿Alguien da más?

Tras un largo (larguísimo) mes de Marzo trabajando tres tristes fines de semanas seguidos y sin encontrar mi sitio en una rotación un tanto intensa, por fin llegó a término y junto con el cambio de ambiente laboral, la primavera se ha dignado a aparecer y con ella el buen tiempo, por lo que ya con sol y una sonrisa de nuevo al ir al trabajo enfrento el maravilloso mes de Abril en Sevilla.

Después de haber pasado un fin de semana descansando y durmiendo, paseando y disfrutando del buen tiempo, me siento con ganas de hacer de nuevo cupcakes, que las tenía más abandonadas que al blog... 

Ojeando un libro que le han regalado a mi hermana por su cumpleaños, me llama especialmente la atención una cupcake con amaretto y chocolate blanco... Cualquier cosa que lleve estos dos ingredientes es imposible que no salga rico, es una combinación perfecta. Así que me pongo manos a la mas y por Dios... que están espectaculares.