sábado, 9 de agosto de 2014

Huevos con bechamel

Mi familia se caracteriza por ser fieles a ciertas tradiciones, por muy absurdas que sean, la mayoría en relación a la Navidad, especialmente aquellas en que la comida es el tema estrella. Una de ellas, dominada y mantenida por las mujeres de mi familia, que también he de decir que se caracteriza por una dictadura totalitaria femenina férrea, que suavizamos llamando cariñosamente matriarcado, son los huevos con bechamel.

Este entrante está únicamente reservado para dos noches al año: Nochebuena y Nochevieja. Nadie puede pronunciar su nombre más allá de la Navidad, nadie puede hacer referencia a ellos fuera de la fecha establecida. Si alguien osara a pedir huevos con bechamel fuera de Diciembre sería castigado ejemplarmente y ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué esa tortura con lo buenos que están? Es una pregunta que llevo haciéndome muchos años.