jueves, 19 de marzo de 2015

Speakeasy

      Los speakeasy son bares clandestinos que durante la ley seca no cerraron sus puertas, sino que continuaron vendiendo alcohol y siendo fieles a sus clientes, brindando algo de felicidad en los locos años 20. Era mandatoria la música jazz y un ambiente eufórico.
     Han sido parte importante de la historia americana y en esta época de prohibición y corrupción llegaron a tener un gran éxito, la mayoría de ellos dirigidos por gente perteneciente al crimen organizado y gángsters famosos del momento.

  Aunque a partir de 1933 estos bares fueron cerrando poco a poco, con la abolición de la ley seca, vuelven a estar de moda en la actualidad en este mundo hipster y retro.

  Para sentir que formo parte de este mundo new yorker, yo también tengo mi lista de "los mejores speakeasy" (es increíble lo que le gusta a los americanos hacer listas interminables que inicia siempre con las palabras "the best": the best restaurants in town, the best bars to have a beer, the best cocktails in NYC"...)


lunes, 9 de marzo de 2015

Primer día en NYC

El aeropuerto, muchas horas de avión y la interminable cola de inmigración (con cuartelillo y cacheo incorporado a la historia para verificar mi procedencia, debido a que mi segundo apellido es demasiado común al parecer) no disminuyeron mis ganas de ver NY, de salir a dar una vuelta nada más llegar al hotel.
En una ubicación más que privilegiada (56th West Street, entre la 5 y 6 Avenida) se encuentra el Chambers Hotel,  con una habitación de aceptable tamaño (más si conoces lo pequeñas que son las habitaciones en NY), muy bonita y acogedora, con una ducha fantástica (además por las noches te ofrecían chocolate con leche).


sábado, 7 de marzo de 2015

Two faced

Es muy difícil describir con pocas palabras una gran ciudad como es Nueva York, si tuviera que elegir un adjetivo quizás utilizase amazing, porque realmente es una ciudad impresionante. Me cuesta describir el ambiente new yorker (no es correcto, lo sé, pero me niego a escribir neoyorquino), lleno de gente de todos los lugares del mundo, vestidos de la manera mas estrafalaria que te puedas imaginar. Si usas el metro te darás cuenta de lo que digo: una señora del Upper East Side vestida con un abrigo de piel sentada al lado del chino punk y del negro rastafari. En el metro puedes hacer un análisis sociológico profundo, conociendo las verdaderas entrañas de la ciudad. Por la noche el retrato es algo diferente, priman los vagabundos que para no congelarse en las heladas calles de Nueva York  a -10 grados, tienen que cobijarse en un vagón de metro para poder dormir.