domingo, 13 de diciembre de 2015

The spotted pig

En la zona del West Village hay un restaurante que llama la atención por la cantidad de flores y vegetación que hay en la puerta. Además tiene en la entrada un cerdo moteado que le da nombre, The spotted pig. 

 Siempre estará lleno, abarrotado, de estilo tradicional inglés con un toque moderno, tan lleno de cuadros que se queda sin un hueco en sus paredes, con comida inglesa e italiana reinventada.

No aceptan reservas, y por lo general hay que esperar una hora para sentarse, pero si miramos el lado positivo de las cosas, se puede dar un paseo en los alrededores y tomarse alguna copa en uno de los bares cercanos que también son estupendos, y así aprovechamos para conocer esta zona de la ciudad.





La comida es espectacular, la hamburguesa con roquefort totalmente recomendable y las famosas hoestring fries son deliciosas (patatas fritas cortadas muy finas con un toque de romero y especias). Para mi el mejor plato que he probado allí, y digno de su estrella michelín, a pesar de que la carrillada también la hacen tan sabrosa como la de mi abuela (¡y ya es decir!) es el sandwich cubano. No puede haber un manjar mejor: una super crujiente ciabatta de la panadería Balthazar con queso gruyere, una crema hecha a base de pepinillo dulce y picante con mostaza, y el cerdo que lleva está suave, se deshace solo en la boca. Impresionante. Sueño con volver a comer sandwich cubano del Spotted pig.
Solo un consejo: hay que tener paciencia, porque son muuuuuy lentos sirviendo.

Dirección: 314 W 11th street, NY

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